Rojinegro es un sentimiento

Para entender la historia del Club de Accionariado Popular Ciudad de Murcia, debemos remontarnos al 1999, año en el Quique Pina funda el Club de Fútbol Ciudad de Murcia S.A.D, un equipo que rápidamente sube a Segunda B y posteriormente asciende a Segunda División, donde se mantuvo durante cuatro temporadas. Con la llegada de la época de los pelotazos urbanísticos, y puesto que la Condomina no reunía las condiciones necesarias que debía de tener el estadio para estar en Segunda División, Quique Pina quiso crear su propia ciudad deportiva -como ya había hecho el Real Murcia con la construcción del estadio de la Nueva Condomina-,pero el Ayuntamiento de Murcia le negó el apoyo necesario para llevarlo a cabo. Como consecuencia, y durante la temporada 2006-2007, Quique Pina vende el equipo al empresario granadino Carlos Marsá, el cual se lo llevaría a Granada.

Al verse sin equipo, la Federación de Peñas del Ciudad de Murcia recurre al empresario del volleybol, Evedasto Lifante, que funda el C.A Ciudad de Lorquí, un nuevo equipo que llega a Segunda B pero que acabó desapareciendo debido a la vorágine económica imposible de afrontar en la que pronto lo metería su presidente.

Después de aquello, la Federación de Peñas se plantea la posibilidad de recurrir a otro empresario, aunque intuían que aquello no iba a ser más que otro parche antes de llevar de nuevo al equipo a la ruina. De ahí surgió la idea de gestionar ellos mismos un equipo más humilde y desde abajo. Así nos lo cuenta Ulises Illán, Vicepresidente del actual CAP Ciudad de Murcia. Vicepresidente pero solo y como el mismo dice “porque así lo establece la legalidad”, lo cierto es que en un Accionariado Popular -como es el caso del CAP Ciudad de Murcia de Murcia- todo se decide de forma asamblearia y horizontal.

“Descubrimos una fórmula que se llevaba haciendo un tiempo en Italia L’Azionariato Popolare por parte del Unione Venezia. Aficionados que juntaban sus acciones en los clubes para tener peso en las reuniones, se manifestaban (...) y al tener peso dentro del club la directiva tenía que ceder sus exigencias. Por otro lado estaban surgiendo clubes como el FC United of Manchester en Inglaterra gestionado por los propios aficionados. Decidimos hacer un híbrido entre ambos modelos para crear un Club de Accionariado Popular en Murcia”.

Reportaje sobre el CAP Ciudad de Murcia emitido por El día Después en Canal+

Así fue como en 2010 nace el Club de Accionariado Popular Ciudad de Murcia tal y como lo conocemos. Un club con unos valores muy marcados desde el principio: se muestran en contra del fútbol negocio, de la violencia y de la discriminación, así como en contra del racismo, la homofobia y el sexismo. Trabajan por la inclusión social, como es el caso de Hamed de origen costamarfileño que lleva dos años entrenando con ellos y que está a caballo entre el juvenil y el primer equipo; o Ibrahim, refugiado de origen palestino que llegó a Murcia en 2016 huyendo de su país y persiguiendo su sueño de convertirse en futbolista. También está Marín, un jugador de etnia gitana becado en el club, así como otros tantos chavales y chavalas de nacionalidad española que vienen de familias en riesgo de exclusión social. Esto hace referencia a una de las bases que tiene el club, la pertenencia a la comunidad “nosotros somos un activo de la comunidad y queremos estar dentro de ella, para eso no podemos obviar una realidad que es ese porcentaje de personas inmigrantes y de diferentes etnias que tenemos en Murcia, y eso se tiene que ver reflejado en el club”.

Además, el club tiene una recién estrenada liga femenina que ya ha subido de categoría dando el salto a Segunda División para jugar en nacional en donde solo hay tres equipos murcianos (Real Murcia, Lorca y el Alhama de Murcia).También está el equipo de fútbol sala adaptado al que apoyaron creando su propia liga “al estar dentro de la comunidad, ese trabajo que hacemos dentro de ella nos trae nuevas oportunidades de juego”, nos cuenta Ulises. “La historia del equipo adaptado es una historia rebelde, no solo por el hecho de pertenecer a un equipo rebelde como es el Ciudad, sino que a su vez son rebeldes dentro de su propia categoría, ya que el deporte adaptado incita a separar el deporte en tres o cuatro vertientes según el tipo de discapacidad que tengas. Nuestro equipo de adaptado es para personas con discapacidad y por ello aceptamos todo tipo de capacidades”. Y parece que lo han hecho con buen resultado, ya que han creado su propio sistema de puntos y en la actualidad juegan una liga formada por 8 equipos que está teniendo mucho éxito.

El Ciudad de Murcia aporta al fútbol y a la ciudad juventud: tanto dentro de la afición como en los grupos de trabajo que conforman la directiva “normalmente la gente joven está en las casas de apuestas o en los bares viendo al Barça y al Madrid, no está apoyando a los equipos locales”. Otro de los puntos fuertes del equipo sin duda son los valores que aporta acercando los colectivos sociales al estadio como ha hecho con la PAH, o durante la reciente Jornada de Apoyo a las trabajadoras de Asistencia a Domicilio en huelga.

La idea innovadora en España del CAP Ciudad de Murcia basada en las premisas de devolver el club a los aficionados ha traído escuela, a raíz de su creación han surgido tres clubes de accionariado inspirados en este modelo como son el F.C Tarraco, Deportivo Orihuela y el ADN Aspense. Además “hay otros clubes que también representan a los aficionados y que se encuentran en una liga que no existe como tal pero que es una especie de Coordinadora de equipos de Fútbol popular como es el caso de clubes como el Ceares, Unionistas de Salamanca, el Jerez o la Sociedad Deportiva Logroñés, que incitan a la gente a que vaya a las asambleas, que pregunte, se informe y ejerza su derecho a voto, y que tienen todo nuestro apoyo”.

Ante la pregunta de por qué en Murcia nunca ha habído un equipo que haya puesto a la ciudad en el mapa futbolístico la respuesta es clara “el Real Murcia es el equipo que históricamente ha aspirado a ese puesto, aunque nunca lo ha conseguido. En este momento está el UCAM que es el que se está comiendo la tostada en Segunda División, y es una pena. Murcia merece mucho más, nosotros no apoyamos ese tipo de fútbol, por lo tanto, no aspiramos a copar ese puesto. Apostamos por tener un club real por y para los aficionados, lejos de pelotazos urbanísticos, recalificaciones... mientras el fútbol se rija por ese tipo de negocios nosotros no vamos a entrar ahí. No queremos entrar ahí”. Actualmente tienen su sede en el nº2 de la Plaza José Barnés, muy próxima al campo, en donde cualquier persona que quiera conocer el club, aseguran, es bienvenida. Además, mandan un mensaje a los interesados en la parcela social “estamos abiertos a cualquier tipo de jornadas y acciones sociales”.